Asociación la Caseta
Programa de Intervención Psicológica y Terapia Asistida
Un proceso integral para la recuperación del trauma, la gestión emocional y la restauración de la seguridad a través del vínculo humano-animal.
Programa Terapéutico
Este apartado detalla la intervención psicológica y el papel del perro como coterapeuta en la recuperación integral de la usuaria
1. Crear y Mantener la Relación Terapéutica
1.1. Crear un espacio seguro y de confianza
Fomentar un ambiente terapéutico basado en la seguridad emocional, el respeto y la ausencia de juicio.
Integrar la presencia del perro de acompañamiento como facilitador del vínculo y la sensación de protección en la usuaria.
Utilizar estrategias terapéuticas que refuercen la sensación de control y autonomía en la mujer.
1.2. Validar y normalizar sus emociones
Acompañar a la usuaria en la identificación y expresión de sus emociones sin minimizarlas ni invalidarlas.
Explicar que las reacciones emocionales ante la violencia vivida son una respuesta natural al trauma.
Favorecer la conexión con el perro como una herramienta para regular y procesar sus emociones.
1.3. Evitar el lenguaje victimizante
Adoptar una comunicación centrada en el empoderamiento, evitando etiquetas que refuercen la indefensión.
Enfocar la intervención desde la resiliencia y la capacidad de recuperación de la usuaria.
Favorecer el desarrollo de una narrativa propia que fortalezca la autoestima y la toma de decisiones.
1.4. Establecer acuerdos claros
Definir de manera conjunta las expectativas, objetivos y límites de la terapia psicológica y la intervención con el perro.
Asegurar que la usuaria comprenda el proceso, su compromiso y los recursos disponibles para su recuperación.
Crear un marco de trabajo estructurado que favorezca la adherencia al programa y el respeto mutuo.
2. Reconocer la Violencia Vivida
2.1. Crear un espacio seguro y de confianza
2.2. Analizar experiencias personales
Fomentar la introspección sobre situaciones vividas que puedan constituir violencia ayudando a las víctimas a nombrar y validar su experiencia.
2.3. Reconocer patrones de abuso y dinámicas maltratantes en las relaciones
Detectar conductas recurrentes en las relaciones que indican maltrato.
Aprender a diferenciar relaciones saludables de aquellas basadas en el abuso.
3. Reconocer Emociones
3.1. Identificar emociones básicas y complejas en el contexto del trauma
Aprender a distinguir y nombrar emociones primarias (alegría, tristeza, miedo, ira) y secundarias (frustración, vergüenza, culpa) dentro del proceso de recuperación emocional.
Explorar cómo la violencia de género impacta en la percepción y expresión de las emociones.
3.2. Asociar emociones con experiencias personales y contextos de violencia
Relacionar sentimientos específicos con eventos traumáticos o situaciones vividas, favoreciendo la toma de conciencia emocional.
Distinguir entre emociones que surgen por experiencias pasadas y aquellas que se manifiestan en la actualidad.
3.3. Propósito adaptativo
Analizar cómo las emociones funcionan como señales internas de alerta o adaptación en situaciones de peligro o seguridad.
Explorar cómo el perro de acompañamiento puede ayudar en la regulación emocional al proporcionar apoyo en momentos de angustia.
3.4. Emociones adaptativas vs desadaptativas
Identificar qué emociones favorecen el bienestar y cuáles pueden estar manteniendo el miedo, la dependencia o la inseguridad.
Aprender estrategias terapéuticas y ejercicios con perros de terapia para transformar emociones desadaptativas en respuestas más saludables.
4. Reducir Sintomatología
4.1.Identificar la sintomatología
Trastornos emocionales: Ansiedad, depresión, estrés postraumático y disociación.
Síntomas físicos asociados: Insomnio, fatiga, dolores musculares, problemas gastrointestinales.
Impacto en la vida cotidiana: Dificultades en la toma de decisiones, aislamiento social, hipervigilancia.
4.2. Técnicas de regulación y afrontamiento
Ejercicios de relajación: Respiración diafragmática, relajación muscular progresiva y mindfulness.
Técnicas cognitivas: Reestructuración de pensamientos negativos, identificación de distorsiones cognitivas.
Gestión del estrés: Estrategias para reducir el estrés crónico y la sobrecarga emocional.
Fomentar la expresión emocional asertiva: Fomentar la comunicación abierta y respetuosa de los propios sentimientos, estableciendo límites saludables en las interacciones.
5. Desarrollar Estrategias de Autocontrol y Gestión Emocional
5.1. Educación emocional básica aplicada al trauma
Qué es la gestión emocional y por qué es difícil cuando hay antecedentes de violencia. Impacto del trauma en el sistema nervioso y en la capacidad de autorregulación.
Introducción al concepto de ventana de tolerancia y cómo identificar cuándo se sale de ella.
5.2. Estrategias de autocontrol emocional
Técnicas de regulación fisiológica
Respiración diafragmática.
Anclajes sensoriales con el perro (acariciar, contacto físico, calor del cuerpo del animal).
Mindfulness con el perro: atención plena en paseos, caricias, respiración compartida.
Técnicas cognitivas
Identificación y reestructuración de pensamientos automáticos desreguladores.
Uso de autoinstrucciones calmantes y lenguaje interno compasivo.
Visualización guiada con el perro como figura de seguridad.
5.3. Desarrollo de rutinas de autocuidado emocional
Crear hábitos diarios de conexión emocional con una misma y con el perro (paseos conscientes, momentos de calma compartida, juegos). Establecer límites personales como parte del autocuidado emocional.
Registro emocional diario para identificar patrones y señales de desregulación.
5.4. El perro como co-regulador emocional
Cómo interpretar las señales del perro para detectar estados emocionales propios (por ejemplo, el perro reacciona a la tensión corporal, el tono de voz, la velocidad al caminar).
Uso del vínculo con el perro como recurso para volver al presente y salir de estados de disociación o ansiedad.
Ejercicios prácticos:
- Rutina de calma: sentarse junto al perro, poner una mano en su cuerpo y sincronizar respiración.
- "Paseo terapéutico": observar el entorno con atención plena, identificar sensaciones agradables con el perro.
5.5. Estrategias para momentos de crisis emocional
Diseñar un "kit de emergencia emocional" con recursos rápidos (contacto con el perro, respiración guiada, lista de apoyos).
Crear un plan personalizado de manejo de crisis con señales de alerta temprana y pasos concretos para autorregularse.
Rol del terapeuta y del adiestrador en el acompañamiento durante momentos difíciles.
6. Adquirir Estrategias para el Establecimiento de Límites y Comunicación Eficaz
6.1. Comprender la importancia de los límites
Qué son los límites y por qué se deterioran en contextos de violencia. Consecuencias de la ausencia de límites claros (sobreexigencia, vulnerabilidad, revictimización).
Establecer límites como acto de autocuidado y protección emocional.
6.2. Identificación de necesidades y derechos
Reconocer qué se necesita para sentirse segura, respetada y emocionalmente estable. Lista de derechos asertivos: derecho a decir "no", a equivocarse, a cambiar de opinión, a priorizarse.
Conectar las emociones con las necesidades insatisfechas para fundamentar la toma de decisiones.
6.3. Comunicación asertiva vs. comunicación pasiva o agresiva
Diferencias entre estilos comunicativos. El impacto de la violencia en la capacidad de expresión directa y clara.
Ejercicios para desarrollar lenguaje claro, firme y respetuoso.
6.4. Técnicas para establecer límites saludables
Técnica del "disco rayado": repetir el mensaje sin justificarlo ni entrar en conflicto.
Técnica del "yo siento, yo necesito": expresar emociones y necesidades sin culpabilizar.
Practicar decir "no" sin sentir culpa, y sin necesidad de justificar en exceso.
Role-playing con situaciones reales o simuladas de la vida cotidiana (puede incluir interacción con el perro como "pretexto terapéutico" para poner límites).
6.5.. El perro como facilitador en el aprendizaje de límites
Observar cómo el perro establece límites con otros perros o personas (gruñido, retirada, lenguaje corporal).
Práctica de establecer normas claras con el perro (cuándo jugar, cuándo parar, normas de paseo), favoreciendo la coherencia, firmeza y respeto mutuo.
Utilizar estas interacciones como modelo de cómo comunicar lo que se espera, se necesita o no se desea, desde la calma y el vínculo.
6.6. Reconocer y proteger el espacio emocional propio
Cómo identificar cuándo se están vulnerando los límites emocionales. Estrategias para retirarse a tiempo de dinámicas dañinas.
Diseño de un "plan de protección emocional".
6.7. Construcción de nuevas relaciones
Claves para construir relaciones personales o profesionales más seguras. Cómo sostener conversaciones difíciles sin invalidarse.
La importancia de rodearse de personas que respeten los límites.
Reflexionar sobre cambios emocionales a lo largo del tiempo: Evaluar el progreso en el reconocimiento y gestión de las emociones, ajustando las estrategias según sea necesario.
7. Restaurar la Seguridad y Mejorar la Autoestima
7.1. Reconstrucción de la seguridad básica
Qué es la sensación de seguridad y cómo se ve afectada. Actividades para recuperar sensación de control (microdecisiones, rituales diarios).
El perro como base segura: presencia constante, predecible y afectiva.
7.2. Revisión de creencias sobre una misma
Identificación de mensajes internalizados de desvalorización. Reformulación de creencias desde la compasión y la dignidad personal.
Técnicas de visualización, escritura terapéutica y diálogo interno positivo.
7.3. Refuerzo de la autoestima a través del vínculo con el perro
El rol del perro como figura que no juzga, acompaña y da valor a la presencia de la mujer. Ejercicios de cuidado mutuo: la usuaria como referente para el animal.
Celebración de pequeños logros cotidianos vinculados a la interacción con el perro (educación, paseos, conexión).
7.4. Activación de recursos personales
Reconectar con capacidades, talentos y fortalezas ocultas o dañadas por la violencia. Registro de avances y evolución personal.
Vinculación con actividades o proyectos significativos.
8. Generar un Vínculo Sano
8.1. Qué es un vínculo sano
Características de un vínculo sano: reciprocidad, respeto, confianza, libertad. Diferencias entre apego inseguro y apego seguro.
Introducción al vínculo con el perro como modelo relacional positivo.
8.2. Aprendizaje de vínculos con el perro
El perro como ser vivo que responde con afecto, coherencia y sin condiciones. Establecimiento de normas, límites y rutinas desde el respeto mutuo.
Ejercicios de conexión emocional, presencia plena y cuidado compartido.
8.3. Aplicar lo aprendido en relaciones humanas
Identificar señales de vínculos insanos o desequilibrados. Práctica de establecer límites relacionales sanos.
Construcción de relaciones humanas desde lo aprendido en el vínculo con el perro: paciencia, escucha, afecto sin invasión, cuidado sin sacrificio personal.
8.4. Establecer acuerdos claros
Reconectar con el cuerpo, las emociones y el deseo propio. Reforzar la lealtad hacia una misma como prioridad en cualquier vínculo.
Prácticas de autoafirmación y contacto interior (con el perro como guía emocional y acompañante).
9. Adquirir Hábitos de Vida Saludables y Estrategias de Autocuidado
9.1. Concepto y dimensiones del autocuidado:
Qué es el autocuidado y por qué es esencial en procesos de recuperación. Autocuidado físico, emocional, mental y relacional.
Barreras comunes al autocuidado en mujeres que han vivido violencia (culpa, desvalorización, sobrecarga, aprendizaje previo).
9.2. Establecimiento de rutinas diarias saludables:
Higiene del sueño, alimentación, ejercicio, uso del tiempo. El perro como facilitador de rutinas (horarios de paseos, juegos, cuidados).
Incorporar actividades placenteras y reparadoras.
9.3. Autocuidado emocional:
Reconocer señales de saturación emocional o desgaste. Técnicas de pausa consciente, desconexión y autorrefuerzo.
Crear un espacio propio y seguro en casa para estar a solas o con el perro como apoyo.
9.4. Plan de autocuidado personalizado:
Diseño de una guía de autocuidado adaptada a la realidad de cada mujer. Revisión y ajuste progresivo del plan con acompañamiento terapéutico.
Uso del perro como "recordatorio viviente" de la necesidad de cuidarse.
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